Sobre técnicos y makers



Cuando hablamos de reparaciones seguro que has pensado alguna vez que hoy casi cualquiera puede atreverse con casi cualquier cosa, pues en la red existe información para casi todo. Incluso ha nacido una nueva figura: el maker. El término inglés maker viene a designar al manitas de toda la vida. Un maker es aquel que hace algo. En el campo de la electrónica se refiere a aquellos usuarios cuyo hobby es crear, montar o reparar aparatos electrónicos (un ejemplo de ello son las impresoras 3D). Son usuarios que invierten parte de su tiempo libre y de su dinero en adquirir conocimientos avanzados, equipos y herramientas y experiencia en eso que tanto les apasiona. ¡Eso nos parece genial!

Un técnico es ante todo un maker. Un maker puede tener estudios y titulación, o no; un técnico debería, pero no siempre es el caso. Hay makers que son verdaderos cracks y dejarían con la boca abierta a más de un técnico. A la inversa, también. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre ellos?

La principal cualidad que identifica a un técnico y lo separa de un maker es que el técnico ha profesionalizado su pasión. Eso significa que un técnico:

  1. Pone todo su tiempo al servicio de su profesión y no solo los ratos libres.
  2. Tiene la obligación (no solo la voluntad) de formarse y reciclarse continuamente para ofrecer un buen servicio.
  3. Establece una relación comercial con otras personas.

Este último punto significa, además, que debe cumplir con unas obligaciones legales (como la confidencialidad y la protección de datos) y fiscales (impuestos). También su responsabilidad va más allá de la simple ética o la amistad y debe ofrecer una garantía por el trabajo hecho. Pero este también es un punto diferenciador y que creemos positivo.

Un técnico establece una relación de confianza con sus clientes. Llega a conocerlos personalmente, a entender sus necesidades y por eso sabe aconsejarlos y asesorarlos adecuadamente, evitando errores casi siempre bienintencionados; pero, al fin y al cabo, errores que cuestan dinero.

Un técnico conoce bien los aparatos que ha de reparar y lleva un historial de sus reparaciones y mantenimientos. De hecho, un buen técnico sería como el médico de cabecera de los equipos de sus clientes.

Y tú, ¿qué crees que debe ser un técnico informático?